{"id":427,"date":"2024-07-27T14:00:54","date_gmt":"2024-07-27T14:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/?p=427"},"modified":"2024-08-01T12:23:59","modified_gmt":"2024-08-01T12:23:59","slug":"refugio-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/homilias\/refugio-de-paz\/","title":{"rendered":"Refugio de Paz"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;Y he estado presente en toda la tierra: y en cada pueblo, y en cada naci\u00f3n he tenido el gobierno principal: Y con mi poder he pisoteado bajo mis pies los corazones de todos, tanto altos como bajos: y en todo esto busqu\u00e9 descanso, y habitar\u00e9 en la herencia del Se\u00f1or. Entonces el creador de todas las cosas me mand\u00f3, y me dijo: y el que me hizo, descans\u00f3 en mi tabern\u00e1culo.&#8221; (Sir\u00e1cides 24:9-12)<\/p>\n<p>Este pasaje nos revela varias verdades sobre la naturaleza de la Sabidur\u00eda divina. En primer lugar, nos muestra que la Sabidur\u00eda de Dios no est\u00e1 limitada a un lugar o a un pueblo en particular. Est\u00e1 presente en toda la tierra, gobernando y guiando a todas las naciones y a todos los pueblos. La Sabidur\u00eda de Dios es universal y accesible para todos aquellos que la buscan con coraz\u00f3n sincero.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>La Sabidur\u00eda de Dios tiene el poder de influir en los corazones de todos, tanto de los poderosos como de los humildes. La imagen de &#8220;pisotear bajo mis pies los corazones de todos&#8221; no debe entenderse como un acto de opresi\u00f3n, sino como una met\u00e1fora de c\u00f3mo la Sabidur\u00eda divina puede transformar y guiar los corazones humanos hacia la verdad y la justicia.<\/p>\n<p>La Sabidur\u00eda busca descanso y encuentra su morada en la herencia del Se\u00f1or. Esto nos lleva a reflexionar sobre la importancia de buscar la paz y la tranquilidad en nuestra relaci\u00f3n con Yahweh. En medio de las turbulencias y desaf\u00edos de la vida, debemos recordar que el verdadero descanso se encuentra en la comuni\u00f3n con el Se\u00f1or y en vivir de acuerdo con su voluntad.<\/p>\n<p>&#8220;El creador de todas las cosas me mand\u00f3, y me dijo: y el que me hizo, descans\u00f3 en mi tabern\u00e1culo.&#8221; Aqu\u00ed vemos que la Sabidur\u00eda es un don divino, enviado por el Creador para habitar entre nosotros. La imagen del tabern\u00e1culo nos recuerda la presencia constante de Dios en medio de su pueblo, gui\u00e1ndonos y protegi\u00e9ndonos.<\/p>\n<p>Pidamos a Dios que nos conceda la Sabidur\u00eda necesaria para discernir su voluntad en nuestras vidas. Que busquemos siempre su presencia y su gu\u00eda, sabiendo que en \u00c9l encontramos el verdadero descanso y la paz.<\/p>\n<p>Padre Jonat\u00e1n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Y he estado presente en toda la tierra: y en cada pueblo, y en cada naci\u00f3n he tenido el gobierno principal: Y con mi poder he pisoteado bajo mis pies los corazones de todos, tanto altos como bajos: y en todo esto busqu\u00e9 descanso, y habitar\u00e9 en la herencia del Se\u00f1or. Entonces el creador de &#8230; <span class=\"more\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/homilias\/refugio-de-paz\/\">[Read more&#8230;]<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"entry","1":"post","2":"publish","3":"author-jbarstephen","4":"has-more-link","5":"post-427","7":"format-standard","8":"category-homilias"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=427"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":440,"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427\/revisions\/440"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ancientcatholic.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}